Published On:martes, 11 de abril de 2017
Publicado por Redacción
Niños y adolescentes; las presas más fáciles para crimen organizado en Guerrero
* En la capital, Chilpancingo, decenas de jóvenes de
entre 12 y 17 años han sido asesinados o "castigados" por grupos
criminales
*Son torturados cruelmente y exhibidos atados, desnudos, embolsados
y con diversos mensajes
José Molina/API
Chilpancingo, Gro. 10 de Abril del 2017.- En los últimos
meses, en Chilpancingo, capital de Guerrero, se han registrado varios
asesinatos en los que las víctimas son menores de edad. En su mayoría son casos
donde el joven (presumen las autoridades) se introduce a las filas de algún
grupo delictivo, o "como castigo" por dedicarse a robar.
El último de los casos se registró este domingo 09 de
abril en la colonia Los Romero. El cuerpo de un menor de 13 años de edad fue
localizado sin vida, envuelto con una bolsa negra y un costal. Tenía una cuerda
semi-atada de los pies que conectaba con las manos y el cuello.
Sus padres llegaron hasta el lugar y dijeron que Oscar
Jerónimo (así lo identificaron) salió de su casa durante la tarde del sábado,
pero al ver que cayó la noche y nunca llegó, decidieron salir a buscarlo hasta
altas horas de la madrugada. Por la mañana les llegó la peor de las noticias;
el menor había aparecido muerto cerca de su domicilio, según les informaron sus
vecinos.
La búsqueda terminó y el dolor profundizó. Su hijo tenía
el sello del modus operandi del crimen organizado, aunque las autoridades tienen
indicios para pensar que la línea de investigación principal no es el narco.
En otro hecho, apenas el pasado miércoles 05 de abril,
dos jóvenes de 14 años fueron abandonados completamente desnudos, torturados y
con una cartulina donde los señalaban de “chapulines”. Esto es, cuando un
miembro de un grupo delincuencial se relaciona y obedece órdenes o a intereses
de otro.
En el mensaje les advertían que "se pusieran a
estudiar", porque no habría segunda oportunidad. El mismo texto advertía
más violencia en la capital: "la limpia sigue".
Los dos menores fueron dejados en la calle principal de
la colonia Aurora de esta ciudad, a unos 30 metros de donde fue dejado el
cuerpo de Oscar Jerónimo.
A ambos los dejaron con las manos atadas hacia la espalda
y con los ojos vendados, además, les pintaron sus rostros y sus pechos con un
marcador negro.
Al ser interrogados por policías, dijeron que tenían una
amiga que "andaba mal”, y que ellos solo caminaban cuando de pronto fueron
interceptados por sujetos armados que los privaron de su libertad.
Otro hecho se registró en esa misma zona durante el mes
de febrero, en la colonia Panorámica, ubicada en la parte alta de la colonia
San Lucas. Ahí fueron localizados dos jóvenes maniatados y con huellas de
tortura, ambos presentaban el tiro de gracia (impacto de bala en la cabeza),
pero uno de ellos sobrevivió milagrosamente.
El joven herido fue trasladado al Hospital General. Tenía
14 años de edad y era originario de la ciudad de Chilapa de Álvarez, donde
también estudiaba la secundaria. De hecho, fue “levantado” en las inmediaciones
de su escuela por personas armadas.
Semanas después, un video circuló a través de redes
sociales donde aparecían esos dos menores siendo interrogados por adultos que
portaban armas largas. En el video se observa que, presionados y torturados
psicológicamente, las víctimas confiesan trabajar para el grupo delictivo
denominado “Los Jefes”.
Días antes, otros dos jóvenes de entre 15 y 16 años de
edad que presuntamente se dedicaban a robar y asaltar, fueron masacrados a
balazos en la calle Tabachines de la colonia El Amate, ubicada al norte de la
ciudad.
Versiones de testigos indican que los dos jóvenes habían
arrebatado el bolso a una mujer sobre la calle principal, por lo que se dieron
a la fuga, pero metros adelante fueron interceptados y atacados por sujetos que
portaban armas de alto poder, quedando sin vida, tendidos en charcos de sangre
a media calle.
Otros jóvenes han sido privados de su libertad por grupos
armados, quienes sin piedad aplican diferentes métodos de tortura a sus
pequeñas víctimas, principalmente la famosa “tableada” que consiste en
golpearle los glúteos y espalda con una tabla, hasta dejarles la sangre molida
dentro de la piel.
Después van a "tirarlos" a algún sitio en
específico, amarrándolos desnudos en postes, con cinta canela y cartulinas
encima, con el objeto de exhibirlos.
La práctica se ha hecho común en el Estado de Guerrero,
principalmente en la zona Centro donde la disputa por el territorio entre
grupos antagónicos ha dejado escenas terroríficas y cientos de víctimas en los
últimos años.
En el mundo de la delincuencia cada vez incursionan más
menores de edad, incluso niños de doce y trece años cuyos cuerpos son frágiles,
inmaduros, pero con la necesidad de tener algo de dinero. En su mayoría, las
víctimas de los últimos meses parecen ser jóvenes de bajos recursos económicos.
Y mientras va creciendo la disyuntiva de que si es por
culpa de los padres o del gobierno, la realidad se hace cada vez más presente y
los menores siguen derramando sangre. La moral ciudadana se convierte en un
tema de discusión en redes sociales y, mientras juzgamos, decenas de futuros se
van frustrando. Cientos de familias se van desmoronando. (Agencia Periodística
de Investigación) 

